México y China

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Aunque parezca que la cultura china —y por lo tanto su idioma— son muy lejanos al contexto latinoamericano, lo cierto es que México y China tienen una historia en común que abarca ya varios siglos. No es casualidad que en nuestro país se haya popularizado en las últimas dos décadas el asistir a clases de chino mandarín D.F., ya que las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países han tenido un crecimiento acelerado, lo que significa que las empresas necesitan cada vez más de personas que conozcan la lengua asiática, con el fin de atender a todo tipo de negociaciones.

En el siguiente artículo les hablaremos un poco acerca de cómo es que se estableció una comunidad china en México, de qué manera se han relacionado ambas partes y la importancia de aprender chino para el desarrollo y crecimiento del país, ya que el conocer este nuevo idioma tiene un alcance mucho más allá de tener la capacidad de comunicarte en otra lengua, se está volviendo tan necesario dominar el mandarín tanto como el inglés.

clases de chino mandarin df

Comencemos con un contexto histórico general, a mediados del siglo XVI se estableció una de las rutas comerciales más largas de la historia, la que iba desde la ciudad de Manila, Filipinas, hasta varios puertos de la entonces Nueva España, principalmente el de Acapulco. Ambos países estaban gobernados por la corona española, por lo que era una buena oportunidad de transportar una buena parte de productos entre el continente asiático y el americano.

El viaje tenía una duración de entre tres y cinco meses, ya que se tenía que cruzar el océano Pacífico, y era realizado por un grupo de embarcaciones a las que se les llamó “El galeón de Manila”, no obstante, debido a que los productos que transportaban hacia la Nueva España eran en su mayoría de origen chino, se les empezó a conocer a estos barcos con el nombre de la “Nao de China”. Una de las mercancías más valoradas que eran llevadas hasta Asia fue la plata mexicana, con la cual se acuñaron las monedas que utilizaban los españoles.

Después de 250 años de intercambios en especie entre ambos continentes se tuvo que suspender la ruta comercial, debido a que estalló la lucha de independencia de la Nueva España en el año de 1810.  Este es el primer contacto que hubo entre la cultura china y la mexicana, mismo que se reanudó e intensificó al finalizar el siglo XIX, ya que fue en este tiempo en el que una gran cantidad de inmigrantes provenientes de Europa y Asia emprendieron largos viajes para establecerse en territorio estadounidense.

Muchos de los inmigrantes chinos que no se pudieron quedar (o ni siquiera entraron) en Estados Unidos se establecieron en el norte de México, principalmente en la ciudad fronteriza de Mexicali, eran tan numerosos que durante un tiempo la mayor parte de la población de esa entidad eran de ascendencia china. Esto fue posible gracias a la empresa estadounidense Colorado River Land Company, la cual abrió una gran cantidad de vacantes para trabajar en sus sistemas de irrigación, instalados precisamente en Mexicali.

Con el tiempo la cantidad de chinos y mexicanos en la zona se revirtió, aunque se conformó una zona conocida como “La Chinesca”, una especie de barrio chino en el que convive y trabaja la comunidad china hasta la actualidad. De hecho, las ciudades fronterizas son muy conocidas por la inmensa cantidad de restaurantes de comida china que hay ahí.

En la Ciudad de México también se estableció una comunidad de familias chinas en la década de los años setenta, cuando se dio una segunda ola de inmigraciones hacia América, conformando el famoso Barrio Chino dentro de la zona centro de la capital mexicana, a unas cuadras de la Alameda Central y el Palacio de Bellas Artes.

Con el tiempo, se convirtió en una atracción turística dentro de la ciudad, gracias a los restaurantes, a la inmensa cantidad de productos de origen asiático que ahí se consiguen, y sobre todo, a las celebraciones del Año Nuevo Chino, las cuales tienen una duración de un mes; en ellas, podemos ser testigos de las manifestaciones culturales tradicionales de la actual República Popular China.

Durante los más de cien años de convivencia entre pobladores chinos y mexicanos ha habido una serie de problemáticas sociales, políticas y económicas, como la fuerte discriminación hacia las comunidades de origen asiático que se dio en la primera parte del siglo XX o el tráfico de la droga de opio hacia Estados Unidos que iniciaron los propios inmigrantes chinos. Afortunadamente con el tiempo la convivencia ha mejorado y esos problemas se han ido solucionando, ahora la aceptación es tal que las clases de chino mandarín D.F. son muy populares.

Actualmente podemos encontrar a muchos mexicanos con ascendencia china, además de que las relaciones diplomáticas y comerciales entre la República Popular China  y México están en mejor condición que nunca, ya que la primera se ha consolidado como una potencia mundial, lo que ha hecho necesario que en nuestro país haya gente lo suficientemente preparada para atender a las negociaciones entre las dos nacionalidades.

El asistir a clases de chino mandarín D.F. se ha convertido en una tarea muy importante, pues es un campo de oportunidades laborales cada vez más amplio. Es por eso que en Mandarink tenemos a los mejores profesores de chino, quienes son apasionados de la lengua y la cultura oriental, estamos interesados por hacer crecer la comunidad de chino hablantes en la ciudad de México. Para más información, te invitamos a seguir navegando por nuestro sitio de internet.

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